Crnica de la sesin del 11 de noviembre de 2022: la luna

Fecha de publicacin: 

Estupenda tarde, con 9 cuentos y una luna.

Tema propuesto para la sesión de noviembre: la luna

Club de los Cuentistas del 11 de noviembre de 2022: la luna

Dicen que había algo de polvillo en el aire, por unas obras en el Aula de Villamonte, pero lo que todos pudimos apreciar es que había mucho brillo en las narraciones que trajeron 9 contadores y contadoras a la sesión de noviembre del Club de los Cuentistas. La excusa esta vez fue imagen de una media luna, menguante o creciente, aunque hubo quien vio una sonrisa y también quien quiso ver una espléndida luna llena.

Así, MIGUEL nos trajo la pocas veces citada historia del unicornio engendrado en el arca de Noé –que no sabía carpintería- y del cabrón que tiene algún descendiente en todas las familias…

MANUEL I. se confesó enamorado de la Luna, aunque tenga sus defectos (no se depila y es mentirosilla) pero, sobre todo, le mira a él por lo que la temida indiferencia no aparece por ninguna parte.

ANABEL R. evocó con ternura a dos enamorados platónicos que se observan en un autobús día tras día y año tras año, hasta que la muerte los separa y los vuelve a juntar en nichos adyacentes…

SERGIO, de riguroso Athletic, nos habló del lobo que habita en cada ser humano y que puede causar pavor pero, también, que tiene su espacio en nuestra naturaleza y no tiene por qué estar solo.

JAVI ROMO casi-casi improvisó en el último momento rememorando historias de su pueblo en la Rioja Alta donde su Tío Cesáreo, maestro campanero, dejó una huella imborrable en sus sobrinos.

IÑIGO contó cómo desde siempre, cada noche le pone la bufanda a su miedo, y sale a la calle  hasta el alba a buscar a su musa, que finalmente resulta ser una vecina tan llena de misterios como la propia vida.

TXEFE, que año tras año vuelve a uno de los rincones más mágicos de Galicia, nos presentó a Lautaro que con verbo increíble desgranó algunas de las historias recogidas por Alvaro Cunqueiro.

ANABEL MURO declamó de forma rotunda un cuento sencillo que es casi un tratado: dos mujeres muelen sorgo y millo, y se transforman en el latido de la tribu, pese a lo mágico, lo tenebroso o desconocido.

Y de postre, MANUEL C. leyó y escenificó –pinza en la nariz- un poema propio tan descacharrante como libre, pidiendo para sí “un aplauso de consolación” más que colmado por el atento público.

La próxima sesión cae en mitad de un puente -9 de diciembre- pero estamos tan seguros de que será un éxito que ahí se queda, para todo el que quiera participar o acudir como público. Yo sé de uno que no va a faltar.

La crónica de hoy la ha escrito AURELIO.

Las foto, el montaje fotográfico y el vídeo son obra de TXEMA G.

Euskadi, bien comn